Tropa de Elite 2

9 02 2011

 

[Darle a CC para los subtítulos]

A propósito del film brasileño “Tropa de Elite 2”

Desde hace unos años Brasil se ha posicionado en el concierto económico como un país emergente cuyas cifras de crecimiento superan la media de países como Chile o España. Aún cuando las cifras económicas se han traducido en mayores oportunidades para las personas con menos recursos [recordar que una de las primeras propuestas del primer gobierno de Lula da Silva fue el que todos los brasileños tuvieran al menos una comida al día], tienen mucho que recorrer para conseguir un país más justo y más igualitario para todos los brasileños, lo que se aprestan a celebrar esta década que comienza, los dos eventos deportivos más grandes del planeta: la Copa del Mundo y las Olimpíadas.

En este contexto, un plano que va desde lo económico a lo social es que el orden seguritario aparece como fundamental. La emergencia e inminencia de los eventos deportivos más importantes del mundo plantean la necesidad de mostrar un país de “Orden y Progreso” (como reza la bandera brasileña).

La película.

La primera entrega de Tropa de Elite se posicionaba en contextualizar el surgimiento de una policía militar urbana. La ciudad como campo de batalla en la que el delito y la corrupción se enfrenta al orden social, el cual apela a un cuerpo de policía entrenado para ser incorrompible. En este contexto, la escena y las alianzas entre la policía paulista y los antisociales se muestran fuertes y permiten en cierto sentido una paz fundada en intercambios en los que se benefician tanto los que agreden como los que deben proteger a la sociedad, mientras que los únicos que pierden son los ciudadanos, en la medida en que estos últimos son vulnerables a estos dos “bandos”.

Tropa de Elite 2 se acerca sutilmente a un entramado por el cual el delito ya no está auspiciado por los “antisociales” sino por políticos que utilizan las fuerzas policiales paulistas para enriquecerse y controlar el tráfico y los pequeños negocios en las zonas en las que actúan regularmente los grupos antisociales…

Quisiera detenerme en una palabra que se repite durante la más de hora cuarenta minutos que dura la película: “guerra”. ¿Cómo entender lo social a partir de la noción de “guerra”, toda vez que existe además eso que llamamos como “democracia”? En este punto quizás haya que someter a una crítica los soportes por los que la democracia se afirma a sí misma como “gobierno del pueblo” (demos-cratia), un pueblo dividido en estratos y sustratos por los que las posiciones que cada ciudadano no vale lo mismo en orden a sus propiedades y lo que ésto se deriva en la sociedad… Y por las que algunos ni siquiera obtienen la “dignidad” y el estatus de “ciudadano” [no sólo los extranjeros indocumentados, sino también los ciudadanos marginados que ocupan los estratos sociales más vulnerables de la sociedad¨]. Si como sugiere Foucault, nuestra sociedad está lejos de ser democrática, o en palabras de él: “Nunca se me ocurriría llamar democrática a nuestra sociedad. Si por democracia entendemos el ejercicio efectivo del poder por parte de un pueblo que no está dividido ni ordenado jerárquicamente en clases, es claro que estamos muy lejos de… una democracia”. (Foucault)

Ahora bien, si esta división que constituye a la sociedad es precisamente lo que la enfrenta en un conflicto sin solución, ¿Cómo entender aquello que queda fuera como “resto” como “margen” [marginales y marginados]? El modo de gobierno neoliberal opera según modulaciones por las que las crisis son atendidas en la medida en que aparecen como problemas. En este sentido, más que a la cura, todo tiende al control social como “gestión” del excedente a partir del encierro y ya no como otrora, como encauzamiento del “delincuente” en la medida en que éste es considerado un agente que se ha descarriado y por el que la sociedad ofrece una única vía: la integración mediada por la resocialización.

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Le dernier train

26 01 2011

Hay trenes que sólo pasan una vez, oportunidades en la vida que hay que saber aprovechar.

Esta mañana leyendo el 20 minutos (la edición palpable), me sorprendía al leer en portada: “Mourinho gana: el Madrid ficha a Adebayor”.

(*ver Nota)

Lo cierto es que desde el fin de semana había estado un tanto despistado de las noticias deportivas. Únicamente había oido sobre el tira y afloja entre el Hamburgo a vueltas por Van Nistelrooy, que estaba como loco por volver al Real Madrid.
Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo pese que al holandés, según se dice, había estado dispuesto a pagar parte del traspaso parece que Florentino se ha decidido por escuchar a su entrenador quien demandaba un delantero centro (en este punto cabe recordar que Higuaín está  recuperándose de una operación de hernia)  e ir a por el internacional togolés que hasta ahora militaba en el Manchester City.

¿Y quién es este delantero africano?

Adebayor en un partido de su selección.

Pues Emmanuel Adebayor, de 26 años,  fue “descubierto” por el Metz donde jugó tres temporadas antes de marcharse al Mónaco. Después fue fichado (por 3 millones de libras) por el Arsenal de Wegner donde pasó cuatro años jugando. Fue allí cuando fue traspasado a golpe de talonario (unos 30 millones de euros) al City, donde ha tenido un rendimiento discreto (*ver Nota 2). Esta temporada Mancini no contaba mucho con él y además ha visto que sus puertas se iban cerrando tras la llegada del bosnio Dzeko.

Sin embargo ahora se le presenta una oportunidad única. ¿Podrá aprovecharla? ¿Será la “sentencia” definitiva para Benzemà? ¿Se convertirá en inquilino a tiempo parcial del banquillo merengue?
Así pues, y aun quedando media temporada por delante, parece que el último tren de Karim Benzemà ha pasado y este no ha sabido, o no ha querido, aprovechar su oportunidad.
¿Estamos ante un Anelka 2.0? ¿Saldrá por la puerta de atrás este verano el francés? Y si lo hace, ¿volverá a encontrarse con el gol en otra parte?
Algo más de 100 millones de euros se gastó Florentino para traer a Benzemà y Kaka (caso aparte), y hasta ahora el rendimiento de ambos deja mucho que desear…

* Nota.  Tremendo el gol que le hizo al Vilareal. Y no menos magistral el pase de Cesc.

* Nota 2. El bajo rendimiento de la temporada pasada se puede explicar un poco mejor (para quien no lo recuerde) sabiendo que en Enero de 2010 el autobús de Togo fue tiroteado cuando se desplazaban para participar en la Copa de África. En ese desagradable incidente fallecieron tres miembros de la expedición y varios jugadores resultaron heridos. Adebayor salió ileso. Ya en el 2008 había mostrado su preocupación por la forma que tenía su federación de organizar los desplazamientos… En abril del pasado año renunciaría finalmente a la selección de su país.





Ángel de Combate

24 01 2011


Hace un tiempo -no mucho- que he retomado mi afición por el cómic. No es que la abandonara, simplemente la había distanciado y diferido en el tiempo (no me hice adulto, está demás decir). Pues bien, de improviso tras ir a la librería pillé unos tomos de Spirit of Wonder, manga Sci-fi que me resultó dulce y simpático. Una segunda vuelta por una comiquería me he encontrado con GUNNM, más conocida como Battle Angel o “Alita, Ángel de Combate, Last Order”. Más allá de las sorpresas por este inesperado reencuentro tras diez años de abandonar su lectura (sólo leí la primera parte, no sabía que había una segunda. Encima a Chile llegó discontínuo y tuve que leer en inglés y francés ) me resultó agradable enfrentarme al contenido de la obra de Yukito Kishiro.

… No lo sé, hasta aquí no sé si he dado muestras de ser un friki, pero para situar más o menos la lectura de la obra de Kishiro quizás habría que dar un largo rodeo. Recuerdo que hace muchísimo tiempo (12 ó 13 años atrás) leí una entrevista a Hayao Miyazaki (creador de Heidi, Porco Roso, Mi Vecino Totoro, etc) quien dividía el animé en dos corrientes donde él como representante de mantener un manga infantil, se enfrentaba a uno de los más grandes e importantes referencias de este mundillo, no hablo de otro que Katsuhiro Otomo (creador de Akira, película que tras ser presentada en Londres a comienzos de los 90’s, hizo que el animé se hiciera más conocido en occidente… Más allá del legado de Tezuka, claro está). Para Miyazaki el animé debía acercar la fantasía a la dulzura, ofrecer un consuelo infantil a un mundo que está muy lejos de soñar. En este sentido, él veía en Otomo un giro por el cual la realidad se volvía hiperreal, pues en éste, la realidad lloraba su desesperación en la creación de mundos (post)apocalípticos.

En otro registro, quizás el psicoanalítico, podría decirse que ambas corrientes están enlazadas de la misma manera que la oposición entre “eros” (placer-vida) y thanathos (destrucción-muerte). Y es que para mí, lejos de soñar mundos ideales, quizás en la perversión de las formas y en la aceleración de la miseria es muy posible que se encuentre algo así como la “luz de la esperanza”. El problema radica no tanto en si queremos o no un mundo mejor, sino más bien, en cuanto hacemos por transformarlo. Ahora bien, dejando de lado ésto, pienso que “los actos de fe” son “actos de libertad”, por lo mismo, más allá de los mundos posibles quizás lo que haya que interrogar sea si acaso esos mundos que se nos aparecen, aquellas decisiones que tiñen nuestro transitar por la vida son sólo nuestros (nos pertenecen por soberanía y autonomía). El drama de lo humano, aquello que más o menos comprendemos por “vivir” es un conflicto psicológico irresoluto e irresolvible (no sé si existe la palabra, no me tomo la autoría del neologismo). Ahora bien, en tanto que conflicto el sujeto, el interrogar “¿qué somos?” o “¿quienes somos?” nos lleva directamente a un enfrentamiento entre aquello que se llama “natura” y “cultura”. Es decir, si hay algo así como una naturaleza de lo humano que pueda definirnos “ontogenéticamente”, o bien, si la naturaleza del hombre es la falta de la misma que se produce y reproduce “filogenéticamente”. A saber, si todo lo que somos viene de matriz, o bien, es efecto de nuestras relaciones culturales (y por tanto históricas)… Lejos de la complejidad del conflicto (tan propio de mediados del siglo XX) y sin más decir que ésto, quizás estaría bien darse una vuelta por GUNNM, porque no viene de un humano completo sino de un Cyborg todas aquellas preguntas (no es Blade Runner)… Mucho se ha definido y defendido en nombre la humanidad, se la ha formulado en razón de colores (racismo), pertenencias (xenofobia), incluso quizás en razón exclusiva de ciertos modos “biológicos” de ser por lo que otros no disponen de derecho a la vida (eugenesia)…

Nota: Si les interesa un poco seguir esta cuestión, quizás recorrer uno que otro texto de Donna Haraway tampoco vendría mal, muy especialmente porque es ella la que vincula la superación de la división oposicional entre hombre/mujer por medio de la disolución de la oposición hombre/máquina.





De la cultura patria y la extranjera (II)

12 01 2011

Introducción: Lee la primera parte aquí

 

En la última edición de la Torre dejé a medias una réplica al artículo que publicó srperez en el número 400. Para quien no recuerde en qué quedó la cosa, Rafa se quejaba de la invasión cultural que sufrimos por parte de los Estados Unidos, y de cómo su cine y su música desplazan a la que se produce aquí. Yo, sin quitarle la razón, pues la tiene, comentaba que el ostracismo al que relegamos a buenos músicos/letristas españoles también se debe a la escasa atención que prestamos a las letras de las canciones, y que hay canciones que la gente no escucha por no ser en español. El tema del cine quedó pendiente para otro día, y ese día ha llegado.

 

Citando el artículo original, la queja principal de Rafa viene a ser ésta: En el cine no nos va mucho mejor, y es que me atrevería a decir que el 90% de las películas que consumimos actualmente son americanas. Hasta en los anuncios de televisión contratamos actores extranjeros por encima de los patrios. Se me ocurre que el anuncio de Nespresso, bien podrían protagonizarlo Santi Millán y Santiago Segura en lugar de George Clooney y John Malkovich. Por supuesto Santi haría de guapo, que el Segura no da el perfil para ese papel…

Como tengo un morro que me lo piso, le robo a Rafa la imagen del anuncio que puso en el Sacapuntas

Y como siempre, su parte de razón tiene. Basta asomarse a cualquier cine y ojear la cartelera para comprobar que la inmensa mayoría de las pelis que podemos elegir son norteamericanas, salpicadas con algún producto patrio y, quizá y no siempre, alguna película francesa, inglesa, argentina o japonesa. Muy de vez en cuando se ven películas de otros países, siempre que tengan un perfil más comercial, se me ocurre Ciudad de Dios, por ejemplo. Según estoy escribiendo, ando ojeando la cartelera del cine con más salas de Valladolid, y si bien hay más películas españolas de lo habitual (No controles, También la Lluvia, Balada Triste de Trompeta, Entre Lobos, Tres metros sobre el cielo, Los ojos de Julia y Bruc, el Desafío) las más conocidas tienen sello yanki (Las Crónicas de Narnia, o Ahora los padres son ellos, y aunque Harry Potter llegue con bandera inglesa, la mayoría creerá que es americana, como yo mismo.) y hay alguna peli suelta de otras nacionalidades (una francesa, una belga y dos angloparlantes, desde Gran Bretaña y Australia), y si miramos los próximos estrenos el cine de Hollywood gana por goleada. Además, coincide que alguna de las españolas lleva tiempo en cartel y se han unido a estrenos recientes, de ahí que parezca que abunden las pelis de aquí.

 

Ahora bien, llegamos al anuncio de Nespresso, y de cómo lo podrían haber interpretado actores españoles en vez de americanos.

A este planteamiento le veo dos problemas: el objetivo del propio anuncio y lo adecuado de la elección de los actores. Sobre lo primero, como bien apuntó mi novia, hay que plantearse si el objetivo del anuncio es el mercado español o también el internacional. No tengo idea de qué recepción tendrá la marca fuera de España, pero trasteando por la Wikipedia en español he encontrado una foto de una tienda de Nespresso en Londres. Eso, unido al hecho de que la marca pertenece al Grupo Nestlé, una potente multinacional, hace sospechar que el anuncio se haya emitido en otros países además de aquí. Y sintiéndolo mucho, tienen más proyección internacional Clooney y Malkovich que Segura y Millán. Apostar por los yankis es jugar a caballo ganador en el plano internacional, y la compañía va a mirar el beneficio que les producen dos estrellas de Hollywood, conocidas en todo el mundo, y dos actores conocidos en España pero semidesconocidos fuera. No hay color, nos guste o no.

 

Luego está la cuestión de la adecuación, el decoro del que hablaba Horacio. Rafa dice que el papel de guapo sería para Santi Millán, por lo que Segura quedaría en el papel de Dios. Y eso puede funcionar en un contexto humorístico (en Dogma de Kevin Smith Dios es grande, bondadoso y justo… y Alanis Morrissette) pero no en uno más serio, por mucho toque gracioso que tenga el citado anuncio. Segura haciendo de Dios serio no funcionaría, igual que no pondrías a Sean Connery a su edad a hacer de galán veinteañero o a Miley Cirus a la suya a interpretar a una mujer menopáusica. La imagen que tenemos de Dios es de un hombre mayor con aire venerable, imagen que Segura no da y sí, por ejemplo, Emilio Gutiérrez Caba, por seguir con actores españoles. Un casting bien hecho ha de adecuarse a lo que se quiere conseguir. No funciona igual como tipo duro Zac Effron que Dwayne Johnson, igual que The Rock como galán guaperas tiene poco futuro. Puede que tenga más peso en mi razonamiento el punto anterior, pero no ha de olvidarse éste.

La prueba definitiva de que Dwayne Johnson no vale para galán guaperas

Por último, una consideración sobre el cine español y el americano. Hay una tendencia opuesta entre crítica, público y gremio de actores a la hora de considerar ambos cines. Mientras el público prefiere las películas yankis (a la taquilla me remito), crítica y gremio ensalzan sin parar las películas y actores, hasta el punto de considerar más influyentes en sus vidas a Fernán Gómez antes que a James Stewart, que Burt Lancaster no aparezca entre “los 100 actores que marcaron una vida” (toda una vergüenza) o El día de la Bestia antes que El Hombre que mató a Liberty Valance. (leedlo aquí) Y yo me pregunto: ¿de verdad? ¿Hablamos en serio? ¿Es tan bueno el cine español? ¿Tenemos actores más icónicos y actrices más guapas que las de Hollywood? ¿Tiene el cine español la suficiente imaginación y talento para rodar una película como Origen? ¿Ha marcado más Alfredo Landa que John Wayne? ¿Gracita Morales más que Marilyn Monroe? No veo demasiado cine español, lo admito, así que no creo juzgar de forma ecuánime, pero me ha marcado más Clint Eastwood que Jose Luis López Vázquez. Y creo que a más gente le pasa igual.

 

En resumen, tanto de este artículo como del otro, USA nos invade, sí, hay que defender el producto español, también, pero al César lo que es del César: la Mahou nunca será tan buena como la Grimbergen, el DYC jamás podrá con el Jack Daniel’s y la Derbi correrá mucho pero no es una Harley Davidson. Igual que donde esté una paella que se quite una hamburguesa. Aunque joda, hay que reconocer que en algunas cosas, los yankis nos dan vueltas. Pero que también nos llenan de mierda. Meterlo todo en el mismo saco no es hacer justicia ni a unos ni a otros (si a nosotros nos jode que nos equiparen en según qué cosas, no hagamos lo mismo). No hay que ser tonto ni de mente cerrada, mientras sea posible. Y éste es uno de esos casos.





De la cultura patria y la extranjera (I)

12 01 2011

Introducción: Este artículo tenía que haber salido hace semanas, pero por diversos motivos no lo ha hecho, pido disculpas y subo las dos partes seguidas.

 

Si recordáis, hace dos semanas, en el TZE 400, srperez reivindicaba la cultura española por encima de la norteamericana, y cómo ésta nos invade, coloniza y todo lo demás. Mencionaba que desde Estados Unidos nos la han metido doblada y escuchemos (sic) a Blind Guardian y a Queen en vez de a bandas españolas. Yo puse el grito en el cielo porque Blind Guardian son alemanes, no yankis, y Rafa, guasón, me decía que el punto del artículo no era la teutonidad o no de los chicos de Hansi Kursch, que la cosa iba más allá. Claro, replicaba yo, pero eso me lo guardo para la Torre. Y aquí estoy, tras el obligado artículo de la semana pasada, dispuesto a hablar del asunto.

No trataré el tema gastronómico con el que empezaba su artículo mi vecino de columna porque no hay nada que discutir: España la de mil patadas en el culo en ese aspecto a Yankilandia (y por mucho que se jacten de las hamburguesas, la más rica del mundo la hacen en Liverpool). Me centraré más en la música y en el cine. Comparto en líneas generales lo que dice el artículo, pues es bien cierto que casi cualquier pijada que triunfe por la autodenominada Tierra de la Libertad (ya sabemos lo muy discutible que es eso, pero no es éste ni el momento ni el lugar) nos la tendremos que comer por aquí. ¿Qué se hace famosa esa entidad descerebrada que es Paris Hilton? En las teles españolas nos la comemos. ¿Triunfa Lady Gaga que no es más que una puesta al día de lo que fue Madonna,, con la misma calidad que ella, es decir en torno a ninguna? Las radios españolas nos bombardean con el “Poker Face” o como se llame. ¿Qué es un exitazo de taquilla la última de Adam Sandler o Ben Stiller, que lo siento por sus fans pero a mí no me hacen ni puta gracia? Pues todos a verlas al cine, zampando palomitas y gritando en voz alta sus comentarios chorras. Eso es indiscutible y es difícil no verlo y más negarlo.

 

Pero, siempre hay uno, Rafa decía: como si nuestros cantantes no regalaran letras impresionantes a nuestros oídos, ahí andan el Sevilla, Sabina o Seguridad Social, que nada tienen que envidiar a los grupos americanos y sin embargo tienen que vivir a la sombra de ellos. Y ahí entramos en terreno resbaladizo, por dos razones, por los ejemplos y por la cuestión de las letras en sí. Sobre lo primero, el Sevilla me hace reír, pero no siempre, y no lo encuentro tan divertido como al Reno Renardo (mucho ojo a su recién parido Todos contra el Canon), los temas de la mente increíblemente retorcida y bizarra de Juan Abarca de Mamá Ladilla, o los legendarios Gigatrón. Sobre sabina no hay nada que alegar. Y de Seguridad Social, mi opinión la resumen mejor el Maki o Popeye en aquellas tiras de Ivá: Po bien, po fale, po malegro A los ejemplos del sacapuntas añadiría yo a Serrat o las desgarradas letras de Yosi de Los Suaves.

En lo tocante a las letras, estamos ante un problema, y es que la gente en general no les prestamos atención. Y si no a los hechos me remito: las canciones del verano tienen unas letras de lo más gilipollesco, el reggaetón o como cojones se diga es para vomitar, y muchos artistas “serios” tienen unas letras insoportables, noñas y manidas. Ahí está Alex Ubago, al que siempre han dejado sus novias, más deprimentes que el Pornography de The Cure o el Streams from the Heavens de Thergothon, o esas letras psuedoprotesta que te meas de la risa (el No, no a la guera que la guerra es mu perra, y luego me fumo un puro, de Las Niñas, o la patochada de Bebe sobre el maltrato femenino) o que a un fulano como Dinio, en su día, le publiquen una canción y la gente la baile. Rafa cita tres grupos que merecen la pena, de ¿cuántos pululan por la escena? No nos engañemos, cantamos la primera parida mínimamente pegadiza que nos echen (yo mismo he pagado por ver a gente como el Reno Renardo o Los Gandules). Nos dejamos llevar por la música y vale.

 

En cuanto a que a estos artistas les hacen sombra los yankis, depende también de la gente. No son ni una ni dos a las que les he oído decir eso de no me gusta X grupo porque canta en inglés y no lo entiendo. Vaya, ni que se les entendieran mucho al asmático de Alejandro Sanz y la voz de gallo afónico de Shakira en el dueto que se montaron hace unos años. O como si fuese impedimento emocionarse con una canción por no entenderla: yo no sé muy bien qué me está gritando Till Lindermann cuando dice eso de: Nun liebe Kinder gebt fein acht/ich bin die Stimme aus dem Kissen/ich hab euch etwas mitgebracht/ein heller Schein am Firmament/Mein Herz brennt o tampoco sé traducir muy correctamente eso de Dilegua, o notte! Tramontate, stelle! All’alba vincero’! y eso no impide que la primera sea mi canción favorita de Rammstein o alce el puño a media altura mientras digo eso de ¡¡¡Ole, Luciano!!!, cuando escucho la segunda. Y no saber Soumi no me impide echarme unos pogos con el Trollhammaren de Finntroll, tener que preguntarle a un colega sobre la traducción exacta de El Palau dels Plors de Foscor (El palacio de los llantos, título que a mí me recuerda mucho al Mouning Palace o Palacio de los Lamentos de Dimmu Borgir, sólo en el título) no impide que aprecie el sonido black metal de esta banda, o no enterarme hasta echarme novia que el Basoaren Semeak de los Numen viene a significar hijos del bosque.

Lo que quiero decir es que el idioma o las letras no han de ser impedimento para acercarse a cierta música. Es cierto que si tienes una buena canción con una gran letra, miel sobre hojuelas, o que una canción musicalmente estándar se convierta en una gran canción gracias a la letra. Pero hay grandes canciones que lo son sin necesidad de una letra brillante (se me ocurre Enter Sandman de Metallica) o tienen una buena letra pero no se entiende por ser en otro idioma (el canto antipatriótico Born in the USA de Bruce Springsteen, se entienda o no, no deja de ser un gran tema de rock comercial y pegadizo) Y que hay grandes letras (las menos) y grandes bazofias (las que más, por desgracia) en cualquier idioma. Del cine ya hablaremos otro día.





Messi Balón de Oro 2010

11 01 2011

And the winner is… Messi.

Sorprendido (o no, hay quien dice que en ese momento de la gala ya lo sabían los interesados) al oir estas palabras el argentino se levantaba y sacaba la lengua.

Cuando nadie (al menos en España) sospechaba que el galardón no fuera más que para Iniesta o para Xavi, saltó la sorpresa.

La Gazzetta dello Sport, que hace un mes se aventuraba a dar a Iniesta como ganador.

“Solo “Barcellona: vince Iniesta, poi Xavi e Messi. La Fifa premia l’autore del gol della finale mondiale.”

Hoy titula Pallone d’oro nell’ano più deludente , “el balón de Oro más decepcionante en años”.

Un titular que refleja a la perfección el sentir generalizado. Sin olvidar que Messi es casi indiscutiblemente el mejor jugador en la actualidad, poco o nada ha pesado el lamentable Mundial que hizo con su selección Argentina.

 

Messi, imagen de Wikipedia por Darz Mol

El genio argentino consigue su segundo y consecutivo Balón de Oro y se queda a uno de Cruyff, Van Basten y Platini.

El Barça por su parte consigue su octavo galardón y empata con Juventus y Milan.

Otro de los premios entregados anoche se lo llevó Mourinho, por delante de Del Bosque y Guardiola. En su caso si pesó más el triplete conseguido la temporada pasada con el Inter (Champions, escudetto y copa italiana).

En el año de la roja Messi ha vuelto a ser coronado. ¿Te parece justo ganador? ¿A quién se lo hubieras dado tú?

 





Sobre el “Macanudo” de Liniers

9 01 2011

La sorpresa es la esencia del humor”. Bill Watterson

Sigmund Freud vinculaba los chistes y el humor al inconsciente. De alguna manera veía en humor (y su sentido) una manera de expresión por la que lo inconsciente es capaz de salir de sí para descargarse. En cierto sentido, el chiste sería un vehículo y un catalizador por la que se libera “represión”

La verdad, se puede estar de acuerdo o no con esta afirmación, en lo personal mi punto de vista es que el chiste y el humor muchas veces obra sin propósitos, el recurso lúdico no necesariamente cumple una función por la que se asegura el cordial funcionamiento de la vida conciente. Si bien los principios por los que se articulan los chistes burlan la mayor de las veces los principios por los que se articula la realidad, me parece inconducente pensar que el trasfondo del chiste (más allá de su sentido o sin sentido) enuncie una especie de discontinuidad (inconsciente) por la que se asegura la continuidad de la vida cotidiana (consciente) porque también se ríe por reír. Se ríe de la risa, del llanto y de la vida en general, porque el sustrato más arcaico de nuestra persona(lidad) es lúdico (la infancia).

En fin, más cerca de mí pasar, quisiera hablar autobiográficamente de mi encuentro con el dibujante Liniers… Y es que hace unos días me llegó un librito de sus tiras de la mano de una amiga que vino a Granada desde Madrid para noche vieja. La publicación me sorprendió en mis humores, pues lo que produce Liniers es una aproximación al dibujo por medio de la ternura de un trazo que evoca la infancia, pero con un contenido por el que el humor se descuelga y se enfrenta a toda esa aculturación que hemos padecido, y por el que las cosas parecen ser tan fijas, comunes y conocidas.

La verdad, me parece que a veces somos demasiado serios, preocupados y despreocupados por cosas casuales cuyos principios y sentidos no son nunca fijos. No lo sé, hace unos días fui al correo, la señora de la ventanilla tardó muchísimo en atender a una fila de cinco personas, a mi sonrisa por tan notable falta de eficiencia le sobrevino un comentario de una chica que dijo: “en mi país las cosas son como deben ser”. Atónito por la expresión, más allá de si fuera cierto o no, pensé lo triste de ese imperativo, lo aburridas que deberían ser esas personas… No es que todo tenga que ser risas, la realidad no es nunca una tensión entre lo bueno y lo malo, entre la seriedad y la risa, una lucha del bien por sobre el mal para restituirse, por mucho que desde Anaximandro y quizás mucho antes, haya una configuración moral del orden cósmico, las cosas que se suceden pueden incluso no tener ningún sentido. Las cosas pueden estar bien sin ser buenas, el ánimo puede estar magnífico sin estar risueño, las cosas pueden ser extraordinarias sin ser perfectas, todo puede ser bueno sin ser bello… quizás ese sea el sentido de “Macanudo”. Y es que los dibujos de Liniers son una tira diaria inserta en un periódico tan indispensable en su intención como el desayuno que nos procuramos por la mañana.