Los fantasmas del Roxy

21 12 2010

Los habituales de la Torre sabrán bien que cito de vez en cuando a Joan Manuel Serrat en mis artículos. Son 26 años de escucharlo en mi casa, bien sea en cinta, bien en CD, o bien a mi madre, cuando está de humor (cada vez menos, hay que decirlo) A la larga, le acabas cogiendo cariño. Así que me crié entre Mediterráneo, Una de Piratas, Cada loco con su tema u Hoy puede ser un gran día. Pero esta vez viene a colación una de mis favoritas, que da título a este texto, y se ha vuelto realidad, para asombro y desgracia del abajo firmante.

 

 

Para aquellos que no tengan ganas de escuchar el tema, Serrat habla de un cine modesto en el que antaño vio muchas películas, hasta que se convirtió en un banco. Después, en dicho banco, los fantasmas de viejos actores y actrices (Fred Astaire, Ginger Rogers, Clark Gable, Glenn Ford o George Raft) aparecen por el banco como Pedro por su casa, porque, como dice al final, no descansan en paz.

 

Hace un par de domingos después de un concierto del Reno Renardo y una noche de fiesta estuve con mi novia comiendo en casa, con mis padres cuando saltó la noticia: el Casino de Boecillo se trasladaba al emblemático cine Roxy de Valladolid, tras un acuerdo de alquiler durante 25 años. No era capaz de dar crédito: cerraban el último cine clásico de la ciudad, uno de los dos que sobreviven de la época de mis padres, junto con el Cine Mantería (y con todos mis respetos para este último, pero no tenía ni una mínima parte del encanto del Roxy) y referente imprescindible año tras año en la Seminci. Ignoro si le va mal a esta legendaria sala, pero la cosa tiene delito capital: a unos 20 metros más o menos, en la misma acera y sin necesidad de cruzar ninguna calle, agoniza el Lope de Vega, cerrado desde hace bastantes años, a la espera de una reforma que probablemente nunca llegue. En cambio, el acuerdo firmado por Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid y desde entonces, uno de mis villanos personales, y los responsables del Casino nos deja a los cinéfilos sin el cine referente de la ciudad en lugar de mantener dicho emblema y darle un nuevo uso a otro edificio que ha conocido tiempos mejores.

El Roxy, del que veis una imagen de su fachada debajo y algunas de su interior aquí,  es mi favorito de toda la cuidad, sin discusión. La amplísima sala A, la principal, con butacas amplias y cómodas, y sobre todo, esa arquitectura clásica que recuerda a otros tiempos no tiene parangón en Valladolid. La sala B e bastante más pequeña y discreta, y en ella sólo recuerdo haber visto Apocalypto rodeado de una insoportable pandilla de adolescentes y con la ironía de un único tráiler, el de la película que pasaban en la sala principal. Pero en la grande se está como en ningún sitio, y ahí, siempre que se ha dado la ocasión lo he pasado de maravilla viendo Quemar después de Leer, Shutter Island o quedarme absolutamente embobado, incapaz de despegar los ojos de la pantalla mientras proyectaban Origen. La comodidad de su céntrica ubicación, equidistante entre mi casa (a unos cinco minutos) y la zona de fiesta, y las razones arriba esgrimidas hacen que si mi novia y yo hacemos planes para ir al cine y la cinta la pasan en el Roxy, no haya dudas de la elección: siempre el cine Roxy.

Así luce la fachada del Roxy cualquier noche.

Pero a partir de 2011 tengo que dejar de contar con esta emblemática sala. Mis padres siempre hablan de la ingente cantidad de cines cerrados y desaparecidos desde sus tiempos de juventud, muchos de los cuales no conocí: Pradera, Avenida,  Lope de Vega, Coca, Calderón, Zorrilla, (estos dos funcionaron como cine y teatro, ahora sólo como teatro) Matallana, Babón, Vistarama, La Rubia, Rex, Alameda, Goya, Delicias y Embajadores, de los que recuerdan de memoria y sin mucho esfuerzo. A esta lista ahora ha de pasar el Roxy, todo para que algunos ludópatas no tengan que coger el coche para jugarse los cuartos y los dueños se lucren al atraer (en teoría) más clientes. Además, todo el que ha visto cualquier peli de la Mafia sabe qué se puede esconder detrás de un casino (lo que no quiere decir que los actuales dueños del casino sean unos trafulleros) Ya se sabe, el capital manda, y si los habituales del cine no aportamos suficiente guita, se nos acaba el tema. Al menos a este Roxy no le pasará como al otro, demolido: En medio de una roja polvareda/ el Roxy dio su última función,/ y malherido como King-Kong/ se desplomó la fachada en la acera.

Lo que sí espero al menos es que, igual que en la canción, los fantasmas del Roxy se les aparezcan a los futuros jugadores y empleados del casino, pero no de forma pacífica, sino para darles las suyas y las del pulpo a los que permiten semejante barbarie cultural. Así pues, que una noche un estrafalario y desharrapado ladrón de poca monta les birle la recaudación, y tras noquear al segurata, se dé la vuelta y diga:  y recordaréis  este día como el día en el que casi capturáis al Capitán Jack Sparrow. O que Viggo Mortensen, ora como Aragorn, ora como el Capitán Alatriste, les ajuste las cuentas a espadazos, con Anduril o la toledana y la vizcaína según proceda. Me gustaría ver a Heath Ledger con su sonrisa de payaso psicópata hacer el truco del lápiz (los que hayan visto El Caballero Oscuro saben de lo que hablo, los que no, tardan en verla). Tal vez una mitad del casino empiece a elevarse en vertical, con la gente cayendo, mientras Ellen Page intenta impresionar a Leonardo di Caprio para que le deje entrar en su equipo en la peli Origen, con el fantasma de Marion Cotillard planeando como una sombra sobre la escena. O qué diantres, que aparezcan las hordas de orcos de Sauron y Saruman y dejen aquello como las Ciénagas de los Muertos. Porque infamias como ésta no se perdonan.

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Eslovaquia – Segunda Parte

21 12 2010

Eslovaquia. Segunda Parte.

Familiaridad y Hospitalidad.

En el pequeño texto “Lo siniestro”, Sigmund Freud se aproxima con trasfondos psicoanalíticos y filosóficos a la literatura para explicarnos desde su perspectiva la noción de “familiaridad”. A groso modo y resumiendo al máximo, para él toda relación de familiaridad encubre una infamiliaridad sobre la cual todas las cosas se vuelven conocidas.

En cierto sentido, las cosas se tornan conocidas a partir de un proceso de asimilación por el que olvidados los elementos negativos, éstas puede traducirse como una experiencia. En términos simples, todo proceso de construcción pasa por negar y ocultar aquello que le sirvió de base para fundar un acontecimiento, ejemplos tales como los “traumas infantiles” pueden traducirse en término históricos como el proceso de negación del otro. De esta manera, en la familiaridad más calma hay una serie de elementos por los que tanto “sujetos” como “Historia”, no terminan nunca por cuajar. A la escena del trauma infantil puede superponérsele la de las vilezas y rapiñas en la Historia, cuestión que en palabras de Nietzsche, yacen como modos y métodos de construcción de la memoria: “no hay nada más terrible que el ingente proceso por el que se le construye una memoria al hombre”

La verdad, situando estas dos referencias (tanto la de Freud como la de Nietzsche), me parece es posible más o menos explicar un poco un gesto por el que no puedo no dejar de pensar en Eslovaquia. Y es que la ida a éste país me resultó muy grata, las personas muy amables y en general, una experiencia que no sé si inolvidable, pero sí muy significativa. El mejor acierto ha sido ir con Mirka, una amiga eslovaca, pues a partir de ella es que el viaje no ha sido turístico, sino más bien familiar. Nos hemos quedado en su casa en Martin, ciudad que para los eslovacos representa la capital cultural del país… A mejor lugar no hemos podido llegar, su padre es subdirector de la Biblioteca Nacional en Martin, invitados por él hemos ido a las instalaciones de la Biblioteca, él mismo nos ha presentado lo que se estaba haciendo ahí, ha contactado con una amiga suya del Museo de los documentos escritos y de la Literatura Eslovaca. En este museo una señora nos ha dado una charla de una hora sobre Eslovaquia, su literatura e historia. Ésto ha sido sobrecogedor, sólo éramos 3 personas y ella nos estaba regalando gratuitamente una hora de su vida en contárnos de su país. Le parecía importante, más todavía pensando la distancia que hay entre mi lugar de nacimiento (Chile) y el de ella (Eslovaquia).

Bueno, ésto -sumado a una serie de detalles domésticos de la hospitalidad hogareña- ha sido precisamente algo por el que quisiera quizás pensar o al menos visualizar dos o tres cuestiones que me permitan dar sentido a este tipo de gestos… Y es que Eslovaquia como país soberano es una república reciente, nunca en la historia se habían podido constituir en relación a sí mismos, ya que desde la Gran Moravia a Checoslovaquia, su definición política estaba en alianza y en subordinación. Cuestión que por lo demás, no es sólo una definición que se constituya autónomamente en relación a la integridad del territorio y la “soberanía”, sino que incluye ciertos intercambios por los que la cultura es permeada y sometida a cánones que la definen. De cierta manera, la reciente soberanía es también una especie de aconteciento por el que Eslovaquia como país ha comenzado a (re)encontrarse y redescubrirse en su historia, escribiéndola, reescribiéndola e inscribiéndose en ella.

Como sabemos, las relaciones de poder son también relaciones de saber. El saber es un dispositivo de poder por el que se gobierna y se produce verdad. En este sentido, los cuentos de la historia importan en la medida en que podemos reconocer quién y qué cuenta, especialmente si pensamos por qué y para qué lo cuenta, así también, a quienes. No hay nada ingenuo en lo que se dice en los documentos escritos, porque no hay hechos puros o transparentes, todo lo que ha sido escrito tiene una función… La avidez por contar la historia de Eslovaquia (por parte de las personas que conocí) me pareció efecto de la necesidad de hablar de sí, como quien se descubre y siente necesidad de decir que que está ahí y que es real: ¡que existe!. Y es que detrás de esa hospitalidad cubierta por siglos de dominio cultural de otros, la mejor experiencia ha sido que lejos de replegarse y aislarse, las personas sientan ganas de abrir y compartir aquello que es lo más propio que tienen, no sólo su hogar sino también, su cultura, quizás sea ésto lo que se llame “hospitalidad”.





Champions League – Sorteo de octavos

17 12 2010

La historia se repite.

El Real Madrid volverá a verse las caras en octavos de UEFA Champions League, con el Olympique de Lyon, con el infausto recuerdo de la eliminación de la temporada pasada.
Cabe recordar que el equipo blanco lleva seis años consecutivos cayendo en octavos. Una auténtica pesadilla para un equipo que hizo la Champions su torneo favorito y que ve como otros equipos se les van subiendo poco a poco a las barbas en estas últimas temporadas.
Segundo examen para Mourinho (el primero acabó como todo el mundo sabrá en manita).
Los Cristiano y compañía tendrán la oportunidad de redimirse. Pero ojo con el equipo galo que no le faltará motivación…

El Barça, gran favorito para llevarse el gato al agua esta temporada, se enfrentará al Arsenal de Cesc y compañía. El Arsenal tiene una asignatura pendiente con la Champions pero a priori lo tiene muy complicado.
El Valencia por su parte se medirá al FC Schalke 04 de los Raúl y Jurado.
El Schalke que se encuentra en trayectoria ascendente en la Bundesliga (es décimo actualmente) no debería ser problema para el Valencia, pero hacer un pronóstico a dos meses previa sería precipitado.
Habrá que ver como llegan los equipos. Lesiones, estado físico, anímico…

Por lo general se puede decir que el sorteo a sido beneficioso para los equipos españoles.
Madrid y Barça jugarán la vuelta en casa, y el Valencia tendrá que viajar a Gelsenkirchen para poder certificar su pase a cuartos.
Los otros enfrentamientos son:

Milan – Tottenham
Roma – Shakhtar
København – Chelsea
Marseille – Manchester U.

Y el plato fuerte:
Internazionale – Bayern
7 copas de Europa sobre el campo, el actual campeón contra el mejor equipo alemán de la historia.

Los partidos 15-16 de febrero (Valencia y Barça), y una semana después 22-23 (R. Madrid).
La vuelta en Marzo.
Algunos datos de lo que llevamos de Champions para despedir:

Máximo goleador: Samuel Eto’o – Inter (7 goles).
Máximo asistente: Carlos Martins – Benfica (5 asistencias).
Tiros a puerta: Ronaldo – R. Madrid (15 tiros).
Tiros que se han ido fuera: Ronaldo – R. Madrid (15 tiros).
Faltas cometidas : Janko – Twente (23 faltas).
Faltas sufridas : Steven Naismith – Rangers (24 recibidas).





15 Jornadas de Liga

14 12 2010

¿Es la liga española la mejor liga del mundo? ¿Hay dos ligas como dicen muchos?  ¿O quizá tres? La del Barça y del Madrid, y la del resto de equipos que van un paso por detrás.

 

Imagen de la copa que se entrega al ganador de la competición. Cortesía de Wikipedia.

En Septiembre mucha gente, entre las que me incluyo, se preguntaba si esta liga iba a volver ser un monólogo Barça-Madrid. El tropiezo del Barça frente al Hércules en su casa y el buen inicio de otros equipos hacia pensar que la ventana de candidatos se abriría. ¿Era posible que otros equipos plantaran cara al bipartidismo reinante, que los 25 puntos puntos de diferencia entre el segundo clasificado (Real Madrid) y tercero (Valencia) no se volvieran a repetir, que hubiera más emoción? Pues por lo visto hasta ahora NO. Han pasado 15 jornadas, se acerca el fin de la primera vuelta y al Barça de Guardiola no hay quien le tosa. Sólo parece aguantar el ritmo el Madrid pero ya quedó claro, tras la manita de hace un par de semanas, que lo único que podría dar alguna esperanza es algún despiste del líder.

15 jornadas han pasado y ya es el mejor arranque de liga de la historia del Barça. Le saca 10 puntos al tercero.

Quizá (o sin el quizá) estemos ante el mejor equipo de la historia de la liga, mejor incluso que el Barça que ganara seis títulos. Un rodillo imparable.
Pese a todo el Real Madrid está a sólo dos puntos. Aun con números de campeón no le llega más que para ser segundo. Un situación muy similar a la de la pasada temporada.

Aún queda mucha tela que cortar pero, ¿continuará esta tendencia? ¿Tendremos unas diferencias de 30 puntos con respecto al tercero al final de liga? ¿Aguantará el Madrid este ritmo?
¿Habrá equipo o entrenador capaz de contrarrestar el rodillo blaugrana?





Eslovaquia – Primera Parte

9 12 2010

Situado en Europa Central y con una población de un poco más de 5 millones de habitantes, Eslovaquia es un país relativamente nuevo… La verdad, en mi experiencia tras recorrer y convivir durante una semana con una familia eslovaca, mis impresiones respecto del presente de este país tiene mucha relación con el pasado y con la constitución de eslovaquia como nación.

Como sugiere Nietzsche, “la historia se escribe a navajazos”, “toda lucha en la historia es una lucha por la historia”. Los saqueos, las rapiñas y toda forma de vilezas son la “pre-historia” de aquello que la historia cuenta. No sólo los museos y las bibliotecas son rastros por los que la historia se anuncia, son también muestras y antesalas de lo que los textos y los documentos escritos “enuncian”. El poder de los que gobiernan produce un saber por el cual los gobernados reproducen la legitimidad del poder de los que dominan, debido a que toda relación de poder es una relación de saber.

Como sabemos, un lugar es un espacio habitado, y todo espacio habitado es un territorio simbolizado. El espacio habitado no es indisociable de la historia que le traza y le constituye. Habitar es un modo de estar, y por tanto un modo de ser.

Hago este paréntesis para intentar darle soporte teórico a lo que pienso es la Eslovaquia que he conocido. No sé si seré fiel a la realidad, tampoco pretendo serlo, pues me parece que un país es una serie discontinua y heterogénea dificil de aprehender y dificil de reducir, y por mucho que la recorriera e intentara abrazar una especie de “totalidad”, hay algo que en nombre de la justicia jamás debe pasarse por alto, la imposible irreductibilidad de la singularidad de mi experiencia, de las personas y lugares que he recorrido.

El territorio habitado

La primera impresión no siempre es la que vale… no sé si esto cuenta para lo fueron los dos primeros días en Bratislava… Y es que el problema de lo que se ve no es tanto de “lo visto” como del “ojo que mira”. Llegué el día 17 de noviembre, día en que se conmemoraba el inicio de la Revolución de terciopelo (*), la noche cayó temprano (fue mi primera sorpresa, pues jamás había visto anochecer a las 4:30 de la tarde) y con la oscuridad también el frío.

Cruzando por el centro de Bratislava llegamos a algo así como el centro cívico y la plaza mayor. En esta plaza además de una serie de edificios asociados a cuestiones culturales (teatro, biblioteca, etc), había un escenario en el que además de una serie de personas ilustres, había también espacio para la reproducción de videos y de música asociada al acontecimiento que se conmemoraba… La cercanía de la fecha y las consecuencias de los acontecimientos son en cierto sentido un medidor por el cual la conmemoración es un ejercicio de memoria y ya no una repetición compulsiva de un pasado que ya dejó de suceder.  Y aunque a mis ojos no fue un momento efusivo, parecía ser bastante emotivo, y es que el sentir es una cosa que no siempre se expresa de la misma manera. El estar ahí, el evocar los acontecimientos es quizás el mayor gesto de una memoria activa. De hecho, las banderas, las canciones y todo lo que rodeaba la escena hacía vívido el sentimiento de pertenencia de aquella memoria que convocaba.

En efecto, para un país tan recierte y constantemente asociado a otro país (República Checa) e históricamente dominado por otro (Hungría), el sentido y valor de la historia reciente marca un punto en el que la historia está siento reescrita por aquellos a que habían sido largamente silenciados. Para mí, esto es quizás el mejor recuerdo que me llevo, el de personas abiertas a contarse e inscribirse en la historia, deseosas de decir quienes son y de donde son. No un sentido identitario nacional, sino más bien, un compromiso cultural con aquello que les compromete con aquel espacio en el que han nacido y vivido.
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* En 1989, el tiempo de cambios en Europa, la gente de Checoslovaquia sabia sobre la caída del socialismo Soviético y las caídas de regímenes en países cercanos a través de la radio (Radio Free Europe). El 17 de noviembre en Praga la policía atacó a miles de estudiantes que protestaban contra el régimen comunista. Este suceso provocó el inicio de las manifestaciones. Se creó el Foro Cívico dirigido por el dramaturgo Vaclav Havel, y dentro del Partido Comunista Checoslovaco se evidenciaban luchas de poder entre sectores inmovilistas como Gustav Husak y reformistas como Ladislav Adamec, como consecuencia se crea un clima tenso.





Del olvidado arte de dialogar

8 12 2010

Dice la RAE que un diálogo es una:

1. m. Plática entre dos o más personas, que alternativamente manifiestan sus ideas o afectos.

Y añade en su tercera acepción (la segunda hace referencia a obras literarias, y este no es el caso):

3. m. Discusión o trato en busca de avenencia.

Por si acaso, añado la definición de avenencia:

1. f. Convenio, transacción.

2. f. Conformidad y unión.

Y la verdad es que ambas definiciones son perfectas para el tema principal de esta columna semanal, pues observando la realidad no se cumplen ninguna de las dos definiciones de diálogo en un número alarmante de casos, lo que considero un gran mal en esta sociedad en la que vivimos.

Vayamos de lo particular a lo general para entender mejor mi punto, primero con un ejemplo inventado y luego con otro real. Suponed que a Gublin y a mí nos encargan un trabajo en el que ambos tenemos una competencia similar (porque si dicho trabajo fuera de la especialidad de cada uno nos fiaríamos del criterio del otro). Como es un ejemplo hipotético, pongamos que dicho asunto es los niveles de indigencia en Vladivostok y su aumento desde el inicio de la crisis. Supongamos que queremos llevarlo a buen puerto, ya sea por el hecho de la investigación en sí o porque nos pueden dar un premio, por ejemplo. Lo lógico es que busquemos la citada avenencia para establecer unos criterio de cómo vamos a llevar a cabo el trabajo, pues si cada uno tira para su lado, de premio nada. Pero si en vez de dialogar en busca de convenio nos empecinamos en mantener posturas divergentes, el resultado final del trabajo será un desastre en lugar de un éxito.

Pasemos a un ejemplo real. Llevo 4 años con mi novia, y ambos creemos que una de las claves de seguir juntos es el diálogo. Hablamos todo, y cuando surgen los problemas intentamos ver cuál son las posturas de cada uno y cómo conciliarlas. Unas veces se sigue mi criterio, otras el suyo, y hay otras ocasiones en las que ambos cedemos. Puedo imaginarme lo que muchos estáis pensando en este momento, y ese es el problema (siempre desde mi punto de vista) de que tantas relaciones no funcionen. Si yo cedo, el sector masculino opinará que soy un calzonazos y un amariconado como mínimo, y ella una marimacho o una sargenta, mientras que las mujeres pensarán que ella es toda una mujer con los criterios muy claros y que no se deja manipular por nadie. En cambio, si se impone mi criterio, los hombres me elevarán a la categoría de macho español como está mandado, mientras que para ellas seré poco menos que un pene con patas, y mi novia una víctima de la sociedad falocéntrica.  Quizá no todo el mundo piense igual, pero sí una mayoría. Y sin embargo, nosotros pensamos que así nos va muy bien. Hay dos egos a satisfacer y mantenemos el equilibrio. Pero muchos no quieren verlo así, aun en situaciones donde no sabemos qué hacer o nos da igual, y como la sugerencia que hace el otro no nos parece mal, la seguimos sin más.

 

Ahora pensemos en la sociedad en general, y cómo lo que he ejemplificado no se cumple. Hay situaciones en las que se requiere que ambas partes dialoguen en busca de avenencia, pero de diálogo nada. Lo primero porque más que diálogos son rondas de insultos (o diálogos de sordos, como define la RAE: Conversación en la que los interlocutores no se prestan atención) y luego, porque de avenencia, convenio o transacción nada de nada. O se satisface totalmente el ego de una de las partes (y por tanto, ignorando las peticiones de la otra parte) o no hay trato. Y por detrás estarán el coro de partidarios dispuestos a machacar a la opción opuesta y a llamar vendidos a la propia si ésta hay una concesión, por mínima que sea. Mirad por ejemplo la cuestión de los nacionalismos centrífugos y los centrípetos en España, que siempre se debate de vez en cuando (y más ahora con elecciones a la vista). Pero no es lo único: los acuerdos entre patronal y sindicatos, el villarato y a quién favorece o deja de favorecer, o los crucifijos en las aulas son también buenos ejemplos de lo que digo. Y si a eso le añadimos el toque selecto de los eternos agravios que lavar (otra idea que le tomo prestada a Javier Marías, léase su artículo Vengan Agravios), los cuales hacen que la parte agraviada jamás esté satisfecha, tenemos el cocktail ideal para el cuento de nunca acabar.

 

Cualquier parecido entre un diálogo de verdad y un intercambio verbal entre estos dos señores es pura coincidencia

 

Ante todo esto uno se pregunta a qué se debe semejante comportamiento. ¿Será cosa de los programas del corazón, que han perfeccionado (por paradójico que resulte este calificativo) el cotilleo de escalera de vecinos, y que visto su éxito han convertido a la política en un circo decadente y patético, y autoclonado en la prensa deportiva con los infames Inda, Vehils, Punto Pelota y sus adláteres? ¿Será cosa de que estos señores (y por extensión, los que les siguen ciegamente) tienen el ego tan inflado que creen que la razón les asiste en todo lo que hacen y que jamás lo hace a quienes le contradicen? ¿Será cosa de que hay que aplastar al oponente por encima de todo lo demás? ¿Quizá la cosa tenga que ver con complacer a un determinado sector social para hacerse o mantenerse en el poder, a toda costa? ¿O más bien que el ser humano es de natural egocéntrico y creemos que debemos estar bajo la luz de los focos siempre, a pesar de que no tengamos razón, digamos tonterías o no escuchemos a los demás? Me inclino a pensar que un poco de casi todo y un mucho de la última razón.

 

Tiendo a pensar que con un poco de diálogo y voluntad de avenimiento nos iría mejor en todos los aspectos. Pero como hacemos oídos sordos al diálogo así nos va. A la hora de redactar estas líneas las cosas entre las dos Coreas están tensas, quién sabe si cuando las leáis haya una nueva guerra en marcha, la peor de las soluciones a los desacuerdos y el mejor ejemplo del estratosférico ego de algunos dirigentes. Andrés Montes solía decir porque la vida puede ser maravillosa. En casos como estos, la vida sólo puede calificarse de lamentable. Como mínimo.