No es oro todo lo que reluce

18 04 2010

Como un día me dijo un conocido, hacer una mudanza es peor que una separación… y razón no le faltaba, porque él mismo se ha separado recientemente.

Será por envidia. Yo solamente hice la mudanza más larga de mi vida, casi la “madre de todas las mudanzas”. Además de llevar casi dos semanas entre pitos y flautas…

Han pasado los días, con el sabor de las promociones, pensando muchos en la próxima temporada, en el cercano nuevo “martes negro” con las retiradas y subidas de sueldos y también incluido un nuevo “partido del milenio”. El duelo de las galaxias. Como todos los años… cada vez que los dos trasatlánticos de nuestra liga enfilan sus proas el uno hacia el otro.

No es oro todo lo que reluce… ni tampoco el dinero da la felicidad, pero ayuda y mucho siendo un “pobre rico”. Hoy tras la celebración del “partido del año”, el “partido del milenio”, el “partido del siglo”, el más igualado choque que se recuerda, el Madrid-Barcelona de toda la vida.

Quiero pedir anticipadamente disculpas a los lectores, por si al leer este artículo, alguna de mis reflexiones no le son de su agrado. Sinceramente es lo que yo veo de manera sencilla, desde mi particular visión.

El Barcelona, ese equipo que todos sabemos a qué está jugando, con las ideas claras, con un sistema más que definido, ese equipo que ya deslumbró el año anterior, ese equipo que se decía al comienzo de esta nueva temporada que había perdido el hambre por seguir ganando títulos, ese equipo entrenado por un joven sin experiencia como decían también el año pasado.

Enfrente un Madrid como lo definió su propio técnico “en construcción”, un proyecto de talonario, figuras rutilantes muy mediáticas, más dinero gastado que muchos presupuestos de primera división y de casi toda segunda, sin juego definido, arropado desde los medios hablados y escritos, con sed de venganza con respecto a la humillación del año anterior, pero el resultado al final no ha cambiado.

Y tampoco las posiciones han cambiado con respecto a la temporada pasada a punto de terminar una “liga de dos”.

Se enfrentaban el proyecto de la cantera contra el de la cartera. Se enfrentaban el proyecto deportivo contra el proyecto empresarial, la Masía frente a los fichajes a golpe de talonario. Y después de más de 250 millones de euros… el resultado ha sido el mismo. Unos ganan con merecimiento y los otros piensan en cuánto gastarán el próximo año, cuáles serán los nuevos fichajes o cuál será el nuevo entrenador.

Un equipo, bueno un presidente, que ficha a los jugadores antes que al entrenador, un proyecto basado en las camisetas que venda el jugador, y al final siguen saliendo como “presuntos salvadores” un tal Raúl y un tal Guti. Mientras que dos desconocidos como Kaká lo veía desde casa o Benzema salía desde el banquillo sin aportar nada en absoluto.

Mientras del otro lado, con cierta incredulidad, se frotan las manos al ver las caritas del “pavo real”, como el gran y recordado Juan Manuel Gozalo llamaba cariñosamente a Cristiano Ronaldo al no poder con un espigado defensa llamado Piqué, al ver que esa “enorme pegada” se queda en una sensación de impotencia sin apenas sufrir faltas, sin dejar de ser presionados en todo el campo y viendo como se duerme el balón salvo cuando el omnipresente Xavi Hernández se le ocurría hacer más grandes de lo que son a un tal Leo Messi y a un tal Pedro, antes conocido como Pedrito y ahora conocido como Don Pedro (no tiene que ver con el cabrero de Heidi o con el Pedro que gritó en los Oscars Penélope Cruz).

El gran ingeniero Florentino para evitar cortocircuitos de tantas estrellas concentradas tenía varios fusibles (léanse los Peregrini, Valdano, Pardeza, Butragueño), y ya se ha quemado uno, el otro ingeniero, pero chileno. ¿Cúal será el próximo fusible en quemarse?

El amor a unos colores que habías soñado desde pequeño llevar, la humildad, el trabajo en equipo, el buen rollo de un vestuario, el salir a divertirse cuando juegas al fútbol… no hay dinero que lo pueda pagar. Eso solamente se lleva dentro, en el corazón, y por desgracia no se enseña en los colegios.

Trasladado al MZ, me ha quedado clara una cosa. La cartera está bien para reservarla cuando se necesita, durante estas dos semanas de promociones sin partidos de liga y para apuntalar un puesto que nuestro equipo cojea. El resto es nuestra cantera, nuestros jóvenes entrenados con esmero, con casi actitud paternal hacia un montón de nombres que no nos dicen nada, pero para nosotros lo son todo.

Señores managers, hagamos un esfuerzo, intentemos poner nervioso al seleccionador y a sus ayudantes, para que esta próxima temporada tengan que devanarse los sesos y temblar al ver una interminable lista de futuros jugadores de nuestra selección, tanto para la absoluta como para la S-21.

Seamos equipos de futuro, no solamente flor de un día. Mantengamos la humildad como bandera, y tengamos como estandarte el trabajo diario de nuestros jóvenes jugadores.

Pero por favor, no hagais que me sienta tan ridículo cuando veo alguno llamando a esto “transporte animal” … tan pero tan cutre.

Saludos,

* Autor del artículo : balatraka

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: